viernes, 30 de enero de 2015

Post viaje

Devolverle al cuerpo
sus funciones,
sacarlo
del estado de alerta.
Devolverlo a la canción
que ya conoce.
Que se descubra las extremidades,
que vuelva a sus dolores
con la piel más curtida.
Devolverle al cuerpo
los rincones recorridos,
la necesidad de ser tocado como antes.
Abrigarlo al amparo
de lo que quedó suspendido.
Pero tajearlo, hiriendo,
dejarle el pecho abierto
y que dialogue
con esa mirada de mundos.
Que no pueda olvidar
cómo las bocas
pronuncian nombres
que cruzan las fronteras.
Y que lo dejen maltrecho,
anhelando con dulzura
que vuelvan las turbulencias,
y que sea posible
por un momento
que las historias
se encuentren en los cuerpos,
y que no se separen
aunque sean un punto en el mapa,
aunque crean
que esta realidad
de cosas conocidas
los moldea.
Devolver al cuerpo
al lugar del que nunca ha salido,
pero dejarle el gustito,
dejarle el pensamiento.

lunes, 27 de octubre de 2014

Pausa.

Las cosas
son así 
en esta tarde calurosa
de domingo.
Algunos durmieron 
pocas horas,
otros salieron a pasear.
Yo leo poesía
acá dentro,
y es de noche
o este limbo
de siestas suspendidas
me tiene 
un poco loca
pero tranquila.
Algunos tienen sexo,
otros trabajan.
Yo leo poesía
del milseincientos
y de vez en cuando
me inclino
por lo más cercano,
una mano que estiro
y la mirada que la sigue.
La gata duerme, 
las plantas
mueren de a poco.
Las cosas
tal cual las dejamos
hace algunas horas.
Las sábanas desechas,
y la historia en sí
como un cúmulo de conjeturas
que no entendemos
pero de las que hablamos igual.

lunes, 25 de agosto de 2014

Tu maldad no tiene sosiego.


La alegoría de los lenguajes

me llevó a esto que somos
cuando las gotas caen inútiles.
Pero yo sólo deseo
contemplar el mundo
de jardín a jardín,
a través de los cuales
yo te digo
y vos me escuchás;
a través de los cuales
los silencios tienen gusto 
al río que tenemos cerca, 
al jardín de vegetales
que así sin más
nos ve partir
sin saludarnos
sin asustarnos. 

domingo, 3 de agosto de 2014

Intervención homenaje

Estabamos menta y yo en una plaza en un día miércoles, hablando de la vida y la muerte, y lo que hay en el medio.
Salidas de un limbo, quizás,
queriendo saber por qué,
queriendo escupir palabras de amor y de odio, quizás ..

y resulta que menta tenía un libro de Juan Gelman en su mochila y decidimos armar un poema, de forma azarosa, con las oraciones que ya escribió alguna vez este poeta.


Esto fue lo que resultó.



La ficción de ser otra cosa.

En el viento y en el agua rauda conviene escribir:
es humo y no hay hoguera
para que el tiempo tenga rostro,
eso hiere al corazón irregular.

Corrigiendo la noche,

es una buena pregunta
¿a quién pertenezco yo?
¿Es la que te mira y no le queda nada?
La emoción contra la pared,
y nosotros, ¿qué hacemos?

La visión del alma con su vacío,

¿qué será ella para sus manos deformes?
Olor a sospechas podridas,
es más bella que su ser de rabia.

¿Qué hay adentro mío detrás de mi pared?

Quién falta al sueño que no tiene,
las procesiones de la memoria terrible
para decir que te amo,
que la noche sea eterna.

No importa que no sepas

la basura que el tiempo deja.
Hasta qué punto
navegar rostros en mi sangre
y bestias que gritan en su menor rincón.

En vez de uncirse en la crueldad,

escribe porque la vida lo escribe.


Supimos que ya no había más nada que decir así que guardamos el mate y nos fuimos.

¡Gracias Juan Gelman!



miércoles, 23 de julio de 2014

Cuentos

Mirá cómo será
que está tan oscuro
de pronto.
¿Será que me quedó latente
la palabra que no me dijiste?
Esa que fue inventada
para las noches en vela.
Digo,
a veces me acuerdo
cuando me retabas
y me decías,
"qué linda vas a ser a los 20".
Que sé yo,
tengo venticuatro,
y no sé qué decirme
cuando me acuerdo de estas cosas.



Todos los chicos
se fueron corriendo
con las manos apretadas,
y nosotros los miramos pasar.
Pero,
¿cuántas veces nos entendimos?
Yo me acuerdo
sólo de aquella vez
en la que todo se puso tan oscuro
que ya no había más que golpear puertas
y caminar
con ganas de esa lejanía tan pronta,
quizás devolver la cordialidad
y la sonrisa,
y quizás un poco esa esperanza
de seguir sangrando desesperanza.

miércoles, 16 de julio de 2014

Para este no encontré la palabra adecuada

¿Alguna vez
experimentaste
la novedad
de sentirte
con vida?

O que un rayo

caiga
sobre tu cabeza
de ojos risueños.

¿Alguna vez

me quisiste
 decir,
"sos una locura"?

Un invento

de las cuentas
que haces
en las noches
en las que
queres verme
los rostros.

Pero no.

Tengo la palabra
estallándome
en el cuerpo.

Y yo que

jamás
me creí
ausente.
Era cosa
de la humedad
del rocío
que alguna vez
ví de cerca.

Jamás,


digo,


quizás nunca

esta cercanía.


miércoles, 2 de julio de 2014

Detalle.

                                                                            Los recuerdos son cuernos de caza 
                                                                                       cuyo sonido muere en el viento
                                                                                                                                 G. Apollinaire.



No humedecí
el trapo
ni junte las migas
de la mesa,
ni estos restos de maquillaje,
tal vez,
ni estos días de invierno
son cuernos de caza.
Ni la promesa
de que amanezca,
ni el solsticio
para que me contradiga.
Pero la exactitud
de tus acentos.
Y porque aparte,
también,
tan falto
de puntos finales.