Los recuerdos son cuernos de caza
cuyo sonido muere en el viento
G. Apollinaire.
No humedecí
el trapo
ni junte las migas
de la mesa,
ni estos restos de maquillaje,
tal vez,
ni estos días de invierno
son cuernos de caza.
Ni la promesa
de que amanezca,
ni el solsticio
para que me contradiga.
Pero la exactitud
de tus acentos.
Y porque aparte,
también,
tan falto
de puntos finales.
miércoles, 2 de julio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
but the pitch dark in me
Escribir porque puedo.
Porque puedo ensuciar
mis dedos,
anesteciar mi lengua,
y llenar mis labios de tinta.
Escribir aunque manche mis hojas
y acumule espacios
en los que mi pluma
no quiera escribir.
Escribir porque me duele,
porque lo siento en el cuerpo
como si me lo hubiesen destinado
hace siglos,
y vagase con mi alma
para caer en este cuerpo,
derrotado.
de
dónde
salió
toda
esta
violencia.
quiero verme en tus ojos
y desde ahí gobernar
tu punto de vista.
y que no puedas
decir
si mis manos no lo quisieran.
y que no puedas
respirar
sin el aire de mis entrañas.
Escribir porque puedo
y me enoja.
Escribir porque ya es de madrugada.
Escribir porque así me gano la entrada
hacia lo que no conozco de mí.
me embebo
Escribir porque puedo
y me gusta,
escribir porque me odio
y me gusta.
Escribir sólo por escribir,
porque no puedo hacer otra cosa.
Maldito este oficio de poeta,
deambulando por las sombras de la noche,
inventando la luz del día.
Porque puedo ensuciar
mis dedos,
anesteciar mi lengua,
y llenar mis labios de tinta.
Escribir aunque manche mis hojas
y acumule espacios
en los que mi pluma
no quiera escribir.
Escribir porque me duele,
porque lo siento en el cuerpo
como si me lo hubiesen destinado
hace siglos,
y vagase con mi alma
para caer en este cuerpo,
derrotado.
de
dónde
salió
toda
esta
violencia.
quiero verme en tus ojos
y desde ahí gobernar
tu punto de vista.
y que no puedas
decir
si mis manos no lo quisieran.
y que no puedas
respirar
sin el aire de mis entrañas.
Escribir porque puedo
y me enoja.
Escribir porque ya es de madrugada.
Escribir porque así me gano la entrada
hacia lo que no conozco de mí.
me embebo
Escribir porque puedo
y me gusta,
escribir porque me odio
y me gusta.
Escribir sólo por escribir,
porque no puedo hacer otra cosa.
Maldito este oficio de poeta,
deambulando por las sombras de la noche,
inventando la luz del día.
sábado, 24 de mayo de 2014
Lo sentí en la rodilla.
Soñé que me empujabas
al riel que dice
Hay tensión,
y yo que siempre
me pregunté
cómo es que
crecen las plantas,
cómo florecen
invitándote
a que te acerques
tan cerca
como si nada,
y ahora que
el hechizo se rompió
y ya no sueño
que la noche
me deshace
en un instante,
puedo decirte
que es mentira
eso de que sentis
al tren venir
con su bocina
sonando desesperadamente,
si tu cuerpo
ya está bien quieto
y lo único que escuchas
es el frío que llega,
frío intenso,
tan intenso
este frío.
al riel que dice
Hay tensión,
y yo que siempre
me pregunté
cómo es que
crecen las plantas,
cómo florecen
invitándote
a que te acerques
tan cerca
como si nada,
y ahora que
el hechizo se rompió
y ya no sueño
que la noche
me deshace
en un instante,
puedo decirte
que es mentira
eso de que sentis
al tren venir
con su bocina
sonando desesperadamente,
si tu cuerpo
ya está bien quieto
y lo único que escuchas
es el frío que llega,
frío intenso,
tan intenso
este frío.
viernes, 2 de mayo de 2014
Condicional
Si me quitaran
el dedo de la cara,
las palabras atragantadas
en la garganta.
Si lanzaran
mis pies al cielo
y me dieran de probar
de lo profundo,
sacrificaría
mi lenguaje,
que es todo
lo que soy.
el dedo de la cara,
las palabras atragantadas
en la garganta.
Si lanzaran
mis pies al cielo
y me dieran de probar
de lo profundo,
sacrificaría
mi lenguaje,
que es todo
lo que soy.
miércoles, 23 de abril de 2014
Suéter de lana
Con la pluma empujo al poema
en la oscuridad de la luz de un fuego.
Allá afuera
yacen los vidrios empañados,
y mientras yo enciendo mi hierba,
veo pasar los autos como fantasmas;
el ruido de sus motores resonando a lo lejos,
mezclándose con el sonido del tren
y los perros que ladran.
De pronto me pregunto
si podré besar mis pies desnudos este invierno,
si sabré esperarme en el silencio,
si podré salvarme de sus ojos tan oscuros
como la tierra húmeda de mi jardín.
Es desolador querer enlazarme de fuego
en esta casa,
en este cuarto de vida,
bajo este instánte de contemplación.
martes, 4 de marzo de 2014
Gemini
I say,
I have the sun
in gemini >>
but then I stop
as there is
something odd
in these words,
because when pronounced
they have opinions
and when not
they are spitted
like chewing gum/
<< latex of the sapodilla tree
and when they meet
with the sound of chattering teeth,
babbling an incoherent talk
about doomsdays,
I have to say . . .
well,
meet my doom
or
seal my fate
or
align my stars,
so I can have
the moon
in gemini
instead.
I have the sun
in gemini >>
but then I stop
as there is
something odd
in these words,
because when pronounced
they have opinions
and when not
they are spitted
like chewing gum/
<< latex of the sapodilla tree
and when they meet
with the sound of chattering teeth,
babbling an incoherent talk
about doomsdays,
I have to say . . .
well,
meet my doom
or
seal my fate
or
align my stars,
so I can have
the moon
in gemini
instead.
lunes, 6 de enero de 2014
Misceláneos
- Pudor -
No tengo por qué
avergonzarme
de que mi voz nazca
del pozo más profundo,
del manantial que fluye
para ser corriente,
y cuyo origen se remonta
a los mitos griegos.
-Postal-
Aunque me agarre de las cuerdas
y me agudice entera,
no entiendo cómo nadie
viene a explicárme
por qué todo este ritmo
golpea mis ventanas
y deja morir
las alegrías del hogar
que cuelgan de mi balcón
en una maceta color marrón.
- Souvenir -
El candado
tuvo más viajes que yo,
y se rumorea que dió
algunas vueltas al mundo
para volver
inmutabe e impertérrito.
¿Acaso esperaban
que cambiase?
No tengo por qué
avergonzarme
de que mi voz nazca
del pozo más profundo,
del manantial que fluye
para ser corriente,
y cuyo origen se remonta
a los mitos griegos.
-Postal-
Aunque me agarre de las cuerdas
y me agudice entera,
no entiendo cómo nadie
viene a explicárme
por qué todo este ritmo
golpea mis ventanas
y deja morir
las alegrías del hogar
que cuelgan de mi balcón
en una maceta color marrón.
- Souvenir -
El candado
tuvo más viajes que yo,
y se rumorea que dió
algunas vueltas al mundo
para volver
inmutabe e impertérrito.
¿Acaso esperaban
que cambiase?
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