Si la célula muerta
se animara a hablar…
sabe que lo tiene en sus genes
aunque no quiera crecer,
aunque haya nacido muerta
y de sus entrañas salga el rayo que lo crea todo;
aunque se manifieste pequeña
y multiplique sus venenos,
sabe que la comerán
que se pudrirá
que no podrá siquiera aguantar el destino de las neuronas
ni vivir en la piel
ni acostumbrarse a los latidos
al bombear del corazón que ya existe antes que ella,
porque las otras,
las ingratas,
osaron florecer
osaron vivirse, armonizar
juntarse, encadenarse
ser matemáticamente perfectas
hasta que el huésped las corrompa
hasta que se confundan de dirección y retomen por la arteria equivocada
hasta que lleguen a los pulmones asustadas
y se contaminen de enfermedad, de raíces del mundo exterior.
Entonces, para qué ese destino
para qué esa utilidad,
mejor la novedad de saberse ya muerta
de tener otros colores
de esperar la rápida desintegración
que ya apenas abierto los ojos dióse cuenta
apenas esbozado el primer caminar
la primera tentativa,
que de millones
lo mas minúsculo
contiene en sí mismo el infinito,
y si no es eso
será otra cosa
otra energía
otra potencialidad
explosiones dentro de las circunstancias;
Si se puede elegir la vida o la muerte
pero no el existir
que es uno solo
pegadoaotroscuerpos
sin voz
sin recuerdos,
puro misterio.
Y que si se puede ser trágico,
si la comedia da lugar a los rincones
en los que podamos llorar;
si cada exactitud sea la medida equivocada.
La célula muerta prefiere elegir la muerte.
lunes, 30 de enero de 2012
jueves, 15 de diciembre de 2011
Charco.
.
El Pacífico chocó contra el Atlántico.
Lo dejó perplejo. Abatido en su nebulosa de burbujas sin consuelo.
Lo desmigajó.
Le dijo: espantapájaros.
El Atlántico,con sus colores de calidez coral, apuró un ensayo
se dejó arrastrar como un río;
aprovechó las distancias hacia arriba para decirle a las montañas
que ya no habrá más dulzura de las lluvias.
El Pacífico,
dueño de lo oscuro,
arremete contra el Atlántico.
Lo cristaliza en una era de glaciares boreales.
Lo mira con indiscreción.
Es la idea de ahogarse la que lo persigue.
El miedo a extinguirse.
La conquistas de territorios es mucho más antigua que su historia. //
Es la idea fija del ahogado.
Cuando el agua entre en los pulmones y prevalezcan las arcadas de tos salada.
Cuando se forme la piedra de caracoles y desde dentro se escuche el rugir del mar.
Cuando se haga la canción y se aplauda a la obra maestra.
Cuando la luz ilumine el rostro azul pálido de la muerte.
La idea fija de salvación.
Y entonces se podrá hablar de espíritus artísticos.
Cuando el Pácifico se lleve la desolación.
-
El Atlántico respondería.
Tus playas son las más frías.
-
El Pacífico chocó contra el Atlántico.
Lo dejó perplejo. Abatido en su nebulosa de burbujas sin consuelo.
Lo desmigajó.
Le dijo: espantapájaros.
El Atlántico,con sus colores de calidez coral, apuró un ensayo
se dejó arrastrar como un río;
aprovechó las distancias hacia arriba para decirle a las montañas
que ya no habrá más dulzura de las lluvias.
El Pacífico,
dueño de lo oscuro,
arremete contra el Atlántico.
Lo cristaliza en una era de glaciares boreales.
Lo mira con indiscreción.
Es la idea de ahogarse la que lo persigue.
El miedo a extinguirse.
La conquistas de territorios es mucho más antigua que su historia. //
Es la idea fija del ahogado.
Cuando el agua entre en los pulmones y prevalezcan las arcadas de tos salada.
Cuando se forme la piedra de caracoles y desde dentro se escuche el rugir del mar.
Cuando se haga la canción y se aplauda a la obra maestra.
Cuando la luz ilumine el rostro azul pálido de la muerte.
La idea fija de salvación.
Y entonces se podrá hablar de espíritus artísticos.
Cuando el Pácifico se lleve la desolación.
-
El Atlántico respondería.
Tus playas son las más frías.
-
lunes, 7 de noviembre de 2011
Extractos de mi diario ...
Hay algo de ti aquí;
estas construcciones de gigantes
que el viento no ha roído,
ni el mar
porque aún está lejos.
Estos campos de abundancia
que no verán nunca otros ojos.
Ahora sos todo misterio,
todo anhelo
toda recapacitación,
cada vez que se filtre el aire,
cada vez que penda de un momento
la salvación.
Respeto con sigilosidad
lo anónimo del pensarte.
________________________________________________________- - - -
[Seráquehemosolvidadocómomudardepieloajustarnoslossentidosparalasotrasgamasdelacajatoráxica.comoseráquenosvemosrepetidosentodaslasparedes,queminarizdebajodelacolchadonopuedasalvarmedelgrispiedra.comoseráqueaprietomisdedosconnerviosofervorantelasbatallasquenoconduzco,anteestefuegoincapazdearrancarleunapenaalversoquegravitainvocandotuvoz.nosoycapazdehacerlocaer,dedarleelúltimoround ]
estas construcciones de gigantes
que el viento no ha roído,
ni el mar
porque aún está lejos.
Estos campos de abundancia
que no verán nunca otros ojos.
Ahora sos todo misterio,
todo anhelo
toda recapacitación,
cada vez que se filtre el aire,
cada vez que penda de un momento
la salvación.
Respeto con sigilosidad
lo anónimo del pensarte.
________________________________________________________- - - -
[Seráquehemosolvidadocómomudardepieloajustarnoslossentidosparalasotrasgamasdelacajatoráxica.comoseráquenosvemosrepetidosentodaslasparedes,queminarizdebajodelacolchadonopuedasalvarmedelgrispiedra.comoseráqueaprietomisdedosconnerviosofervorantelasbatallasquenoconduzco,anteestefuegoincapazdearrancarleunapenaalversoquegravitainvocandotuvoz.nosoycapazdehacerlocaer,dedarleelúltimoround ]
lunes, 22 de agosto de 2011
.
Una visión, un reflejo, la percepción agudizada para acertar.
Un interés que significa elegir espacios, elegir formas de nombrar las cosas, tal vez la más predestinada solución a lo impredecible.
De escribir los pasos, contar las letras de la enunciación, controlar cómo se respirará y qué cosas pesarán.
Un ir hacia lo que no es, hacía lo que no será pero se mistificará en lo soluble del deseo.
Porque cuando ya se es parte del mito es que alguien grabo a fuego que no se puede ser real.
De grabar entonces a fuego cuanto de todo lo que más temen equivocar.
2008 -
Una visión, un reflejo, la percepción agudizada para acertar.
Un interés que significa elegir espacios, elegir formas de nombrar las cosas, tal vez la más predestinada solución a lo impredecible.
De escribir los pasos, contar las letras de la enunciación, controlar cómo se respirará y qué cosas pesarán.
Un ir hacia lo que no es, hacía lo que no será pero se mistificará en lo soluble del deseo.
Porque cuando ya se es parte del mito es que alguien grabo a fuego que no se puede ser real.
De grabar entonces a fuego cuanto de todo lo que más temen equivocar.
2008 -
martes, 3 de mayo de 2011
Kissers of the noon .
Describe the situational context by listing some of the main words_
The house
in bloom/
The roof
is doom/
We scratch in/
We wanna enter
the stabbing room/
Explorers
falling from roofs/
Broken bones/
broken
roofs/
Bloody nails
scratchy doom/
Scripted creatures
in full moon/
Stalkers
wanna be in bloom/
Shark vicious steem
falling from roofs/
Kissers of the noon _
Explain yourself with extreme adjectives_
The house
in bloom/
The roof
is doom/
We scratch in/
We wanna enter
the stabbing room/
Explorers
falling from roofs/
Broken bones/
broken
roofs/
Bloody nails
scratchy doom/
Scripted creatures
in full moon/
Stalkers
wanna be in bloom/
Shark vicious steem
falling from roofs/
Kissers of the noon _
Explain yourself with extreme adjectives_
domingo, 10 de abril de 2011
Condicionales.
I
Quise quisimos y queremos relamernos por haber descubierto ese pequeño pedazo de otredad y oscurecimiento en que creemos que podemos verlo todo y nada transcurre porque el tiempo es una cosa ya olvidada y las linealidades se han congestionado del paralelismo y las interjecciones.
II
La hierba aun está seca. Murmura trivialidades. Cuenta la historia. Dos bocas que intentaron sorberla despacito. Sin encanto. Con precaución.
III
...completely out of.. I mean, the letter, the script, all the dialogues. Because there’s something that shouldn’t be here, you know, the light, the stuff, the meaning...
IV
Puedes respirar pero no puedo contestar tu llamado de tierra divina. Me prohíben la sombra de las conjugaciones en pasado y los plurales se resuelven a modo de conjunto encerrado en bolsas de tela que se mojan con la lluvia no anunciada. Pero por sobretodo hemos de dejarnos crecer el pelo, direccionarlo hacia arriba y construir un puente que nos permita una visión más acabada de la cabeza que adorna a la corona, que tiene piedrecitas de colores reluciente de amarillo dorado antiguo recuerdo de la cuidad de sol.
En el afuera perruno, se mece una polilla en su propias alas de manchas en degradé.
V
Y la vida no es más que la luz aplicada.
Tenue.
Quise quisimos y queremos relamernos por haber descubierto ese pequeño pedazo de otredad y oscurecimiento en que creemos que podemos verlo todo y nada transcurre porque el tiempo es una cosa ya olvidada y las linealidades se han congestionado del paralelismo y las interjecciones.
II
La hierba aun está seca. Murmura trivialidades. Cuenta la historia. Dos bocas que intentaron sorberla despacito. Sin encanto. Con precaución.
III
...completely out of.. I mean, the letter, the script, all the dialogues. Because there’s something that shouldn’t be here, you know, the light, the stuff, the meaning...
IV
Puedes respirar pero no puedo contestar tu llamado de tierra divina. Me prohíben la sombra de las conjugaciones en pasado y los plurales se resuelven a modo de conjunto encerrado en bolsas de tela que se mojan con la lluvia no anunciada. Pero por sobretodo hemos de dejarnos crecer el pelo, direccionarlo hacia arriba y construir un puente que nos permita una visión más acabada de la cabeza que adorna a la corona, que tiene piedrecitas de colores reluciente de amarillo dorado antiguo recuerdo de la cuidad de sol.
En el afuera perruno, se mece una polilla en su propias alas de manchas en degradé.
V
Y la vida no es más que la luz aplicada.
Tenue.
jueves, 3 de febrero de 2011
Cuando su corazón tenía rocío…
[Dedicado a Kerouac]
"Te lo estoy explicando a mi manera, no a la tuya, niño, perro, escucha: vete a encontrar tu alma, vete a oler el viento -vete lejos – La vida es una pena. Cierra el libro, vete – no escribas más en el muro, en la luna, a los perros, en el mar en el fondo nevado, un pequeño poema. Vete a encontrar a Dios por las noches. Las nubes también."
Jack Kerouac, Visiones de Cody.
N: Estaba yo entrando por la puerta de adelante, así como recién, con mis manos en los bolsillos, así como ahora, ¿lo puedes ver, verdad? Te lo imaginas.
J: Sí, sí. Así como que ya sabes a lo que venís.
N: Claro, esos itinerarios mentales. Entro y enciendo un cigarrillo de los verdes y espero ahí en la entrada porque se suponía que la tenía que esperar. Diablos, la estaba esperando.
J: Podría no haber estado allí.
N: Lo estaba, aunque no la escuchara. No iba a salir de allí, en eso estamos de acuerdo. Tardes como esas no era posible que se dejara abandonar fuera de las sombras.
J: Los cachos de piel secos.
N: Creer o reventar, el cuero cabelludo enrojecido.
J: Los chapuzones en el hule.
N: Cosas que aun le pertenecen al campo como esa casa anestesiada.
J: Pero solemne.
N: No, yo estaba esperando, pensando que My little suede shoes es unas de esas canciones que a todos les gusta tener en el bolsillo, como un pedazo de Nueva York en plenas festividades navideñas, y me dio asco y nostalgia.
J: Porque estabas repartiendo caramelos de halloween para ese entonces.
N: Algo poco usual si tenemos en cuenta que somos los primeros seres pensantes de esta América.
J: Capaces de exhalar pitadas.
N: Cuando le buscas la vuelta a las cosas como ahora, como en ese momento. Estaba parado así como ahora, ¿lo ves? ¿Se me ve la expresión?
J: Hombre lunático arribando a pensamientos.
N: Alguna porquería semejante.
J: Un tentempié.
N: Podrido de ofuscaciones, me entregué a estas ensoñaciones pretensiosas de hombre que busca la redención por llegar a acumular ciertas verdades. Todo esto en ese pequeño lapso de espera.
J: Ya te estás poniendo nervioso, anudate.
N: Es que de pronto escucho que grita con la voz desgarrada, adolorida.
J: Voces del campo, ¿qué pasaba?
N: Pasaba este grito de auxilio pero no me moví, comprendes. Me quedé esperando, estancado en esa acción. Porque sabes, no se puede cambiar de acciones así como así cuando te decidiste por una. Es como despertar bruscamente al sonámbulo. No podría salirme así como así.
J: Estabas drogado.
N: Completamente. Habíamos fumado con F. cerca de la estación. Estuvimos así toda la tarde.
J: Mientras yo me moría en accesos de tos verborrágica.
N: Claro, sabía que estabas abocado a esto de escribir. No podía penetrar tu espacio creativo, decidí no hacerlo. Ves, puedo también no decidir o decidir no.
J: Me hubiese gustado estar ahí de todas formas.
N: Bueno, lo pensé pero no hice nada al respecto como en ese momento en el que me quedé esperando. Todavía los esquemas podían cumplirse.
J: Dominó mental.
N: No respondo a esos gritos, por lo que baja las escaleras insultando. Está hecha una fiera, toda salvaje con el pelo revoltoso o esponjoso, lo que venga primero. Los ojos desorbitados, y como que la boca se le desdibuja en el grito, se hace una con el grito, casi que podría haber salido volando en un tornado furioso.
J: Poético.
N: Increíble.
J: ¿La furia iba dirigida a vos?
N: Por supuesto o eso parecía. Yo creo que me lo merecía, es casi tierno, pero entonces no lo quería.
J: Caprichito.
N: Insoportable capricho.
J: ¿Te hiciste ver?
N: Por el oculista, claro. Y está en bombacha y corpiño con esos colores que… no recordaba haberla visto con esos… porque de los tiempos en los que… yo era más bien lo que no se ve…
J: Cuando mirábamos al cielo y encontrábamos que el futuro era algo tangible.
N: Y sabroso y jugoso como una naranja.
J: No encontrábamos el camino porque lo estábamos pisando.
N: Y así anduvimos por millas y millas.
J: Los tiempos del resfrío. ¿Estaba linda en esa ropa interior?
N: Infernal. Lo sabía tan bien que me tira al suelo, me monta y empieza a mover la cabeza circularmente y con fuerza como buscando desnucarse.
J: Quizás estaba invocando al gran Dios.
N: Y los breteles empiezan a descocerse por sí mismos y en realidad toda su ropa interior se desgarra, y le veo los pezones muy rosados y erguidos. Todas esas tetas parecían estallar.
J: Se me abultan los pantalones.
N: En serio, era animal. Y su sexo rugía, cosa extrañísima. Decía, en su lenguaje secreto, que la fuente de vitalidad es un punto del que no se vuelve, como cuando llegas al nirvana, viste, o a esas cosas de semejanza espiritual. Una vez que las entendiste, tu cuerpo se disuelve. No tenes forma para volver, no tenes cómo carajo volver.
J: Te haces uno con el resto y el resto es vos.
N: Cuestión que siempre somos un resto.
J: Un reto.
N: Un tero, dejame de joder.
J: Bueno hombre de las cavernas, ¿qué pasó luego? ¿Se consumó el acto diabólico?
N: Ja, sí que lo era, pero no quería tocarla no sé por qué. Entonces de a poco se iba apagando, convirtiéndose en noche, hasta que escuché las campanas.
J: ¿Campanas? ¿Te llegaba el día del juicio?
N: No hombre, unas campanas. No sé, las inventé. De pronto sí quería poseerla.
J: El pito saltarín.
N: Y así fue, y así nos fuimos dominando.
J: A happy ending.
N: Fue curioso porque su cuerpo me decía que su extrañamiento era milenario, que me iba a extrañar para siempre porque no tengo hogar ni lo tendré.
J: ¿Profecía?
N: Mas bien sentido común.
J: Claramente. Supongo que por ende trajiste tu vieja valija.
N: Enmohecida.
J: Ajusticiada. Pues, entonces, vámonos.
-
"Te lo estoy explicando a mi manera, no a la tuya, niño, perro, escucha: vete a encontrar tu alma, vete a oler el viento -vete lejos – La vida es una pena. Cierra el libro, vete – no escribas más en el muro, en la luna, a los perros, en el mar en el fondo nevado, un pequeño poema. Vete a encontrar a Dios por las noches. Las nubes también."
Jack Kerouac, Visiones de Cody.
N: Estaba yo entrando por la puerta de adelante, así como recién, con mis manos en los bolsillos, así como ahora, ¿lo puedes ver, verdad? Te lo imaginas.
J: Sí, sí. Así como que ya sabes a lo que venís.
N: Claro, esos itinerarios mentales. Entro y enciendo un cigarrillo de los verdes y espero ahí en la entrada porque se suponía que la tenía que esperar. Diablos, la estaba esperando.
J: Podría no haber estado allí.
N: Lo estaba, aunque no la escuchara. No iba a salir de allí, en eso estamos de acuerdo. Tardes como esas no era posible que se dejara abandonar fuera de las sombras.
J: Los cachos de piel secos.
N: Creer o reventar, el cuero cabelludo enrojecido.
J: Los chapuzones en el hule.
N: Cosas que aun le pertenecen al campo como esa casa anestesiada.
J: Pero solemne.
N: No, yo estaba esperando, pensando que My little suede shoes es unas de esas canciones que a todos les gusta tener en el bolsillo, como un pedazo de Nueva York en plenas festividades navideñas, y me dio asco y nostalgia.
J: Porque estabas repartiendo caramelos de halloween para ese entonces.
N: Algo poco usual si tenemos en cuenta que somos los primeros seres pensantes de esta América.
J: Capaces de exhalar pitadas.
N: Cuando le buscas la vuelta a las cosas como ahora, como en ese momento. Estaba parado así como ahora, ¿lo ves? ¿Se me ve la expresión?
J: Hombre lunático arribando a pensamientos.
N: Alguna porquería semejante.
J: Un tentempié.
N: Podrido de ofuscaciones, me entregué a estas ensoñaciones pretensiosas de hombre que busca la redención por llegar a acumular ciertas verdades. Todo esto en ese pequeño lapso de espera.
J: Ya te estás poniendo nervioso, anudate.
N: Es que de pronto escucho que grita con la voz desgarrada, adolorida.
J: Voces del campo, ¿qué pasaba?
N: Pasaba este grito de auxilio pero no me moví, comprendes. Me quedé esperando, estancado en esa acción. Porque sabes, no se puede cambiar de acciones así como así cuando te decidiste por una. Es como despertar bruscamente al sonámbulo. No podría salirme así como así.
J: Estabas drogado.
N: Completamente. Habíamos fumado con F. cerca de la estación. Estuvimos así toda la tarde.
J: Mientras yo me moría en accesos de tos verborrágica.
N: Claro, sabía que estabas abocado a esto de escribir. No podía penetrar tu espacio creativo, decidí no hacerlo. Ves, puedo también no decidir o decidir no.
J: Me hubiese gustado estar ahí de todas formas.
N: Bueno, lo pensé pero no hice nada al respecto como en ese momento en el que me quedé esperando. Todavía los esquemas podían cumplirse.
J: Dominó mental.
N: No respondo a esos gritos, por lo que baja las escaleras insultando. Está hecha una fiera, toda salvaje con el pelo revoltoso o esponjoso, lo que venga primero. Los ojos desorbitados, y como que la boca se le desdibuja en el grito, se hace una con el grito, casi que podría haber salido volando en un tornado furioso.
J: Poético.
N: Increíble.
J: ¿La furia iba dirigida a vos?
N: Por supuesto o eso parecía. Yo creo que me lo merecía, es casi tierno, pero entonces no lo quería.
J: Caprichito.
N: Insoportable capricho.
J: ¿Te hiciste ver?
N: Por el oculista, claro. Y está en bombacha y corpiño con esos colores que… no recordaba haberla visto con esos… porque de los tiempos en los que… yo era más bien lo que no se ve…
J: Cuando mirábamos al cielo y encontrábamos que el futuro era algo tangible.
N: Y sabroso y jugoso como una naranja.
J: No encontrábamos el camino porque lo estábamos pisando.
N: Y así anduvimos por millas y millas.
J: Los tiempos del resfrío. ¿Estaba linda en esa ropa interior?
N: Infernal. Lo sabía tan bien que me tira al suelo, me monta y empieza a mover la cabeza circularmente y con fuerza como buscando desnucarse.
J: Quizás estaba invocando al gran Dios.
N: Y los breteles empiezan a descocerse por sí mismos y en realidad toda su ropa interior se desgarra, y le veo los pezones muy rosados y erguidos. Todas esas tetas parecían estallar.
J: Se me abultan los pantalones.
N: En serio, era animal. Y su sexo rugía, cosa extrañísima. Decía, en su lenguaje secreto, que la fuente de vitalidad es un punto del que no se vuelve, como cuando llegas al nirvana, viste, o a esas cosas de semejanza espiritual. Una vez que las entendiste, tu cuerpo se disuelve. No tenes forma para volver, no tenes cómo carajo volver.
J: Te haces uno con el resto y el resto es vos.
N: Cuestión que siempre somos un resto.
J: Un reto.
N: Un tero, dejame de joder.
J: Bueno hombre de las cavernas, ¿qué pasó luego? ¿Se consumó el acto diabólico?
N: Ja, sí que lo era, pero no quería tocarla no sé por qué. Entonces de a poco se iba apagando, convirtiéndose en noche, hasta que escuché las campanas.
J: ¿Campanas? ¿Te llegaba el día del juicio?
N: No hombre, unas campanas. No sé, las inventé. De pronto sí quería poseerla.
J: El pito saltarín.
N: Y así fue, y así nos fuimos dominando.
J: A happy ending.
N: Fue curioso porque su cuerpo me decía que su extrañamiento era milenario, que me iba a extrañar para siempre porque no tengo hogar ni lo tendré.
J: ¿Profecía?
N: Mas bien sentido común.
J: Claramente. Supongo que por ende trajiste tu vieja valija.
N: Enmohecida.
J: Ajusticiada. Pues, entonces, vámonos.
-
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